Llegados a este punto el dilema parece resonar en nuestra cabeza más incluso que los propios villancicos. Ensordecedor. Ha llegado sin avisar, mientras abrías otro mantecado , esta vez para el desayuno. La rutina, esa a la que te costó tanto tiempo y esfuerzo llegar, parece haber desaparecido. Y eso que el ruido de la culpabilidad era sordo. Al menos hace unas horas mientras comenzabas a saltarte la dieta a la torera.

La culpabilidad llega sin avisar. La factura de las fiestas navideñas no solo se cuantifica en euros sino también en una importante descomposición a la que nuestro organismo se ve sometido en escasos 15 días de abandono absoluto de la dieta y el entreno establecido. 

Los triatletas se caracterizan por su fuerza de voluntad y constancia. En los últimos años esta disciplina se ha convertido en una de las más dura del panorama internacional y no solo por la confluencia de tres deporte sino por la dificultad de muchas de sus pruebas y competiciones. Llega la Navidad y aunque muchos lo intentan, los viajes y compromisos familiares se imponen al entrenamiento y son solo unos pocos valientes los que madrugan después de una noche de fiesta para salir a trotar. 

A pesar de que disminuya la frecuencia de la actividad deportiva no la abandones completamente. Disminuye el tiempo y la intensidad pero no dejes de entrenar. Los músculos necesitan su dosis de ejercicio diario.

Asimismo, tras una noche de fiesta, no dejes de hidratarte. Puedes disfrutar de las copas y del azúcar de los dulces navideños sin necesidad de dietas de limpieza al día siguiente. Bebe mucha agua y no te prives de muchos de los grandes lujos culinarios de estas fechas.

No te asustes el próximo mes. En enero llegan las lesiones. Es una realidad. Esta fecha no es casualidad y es que tras varias semanas de excesos, si el cuerpo no ha recibido ninguna dosis de ejercicio ponerse al día resulta casi imposible. Hagas o no hagas ejercicio estas fiestas, tras el descanso navideño establece un plan progresivo de cuatro semanas y conseguirás amortizar el tiempo de descanso.

A pesar de la culpabilidad y los excesos no dejes de hacer lo que más te gusta. La normalidad regresará en unos días pero mientras, puedes compensar los excesos con algo de ejercicio e hidratación. El mejor consejo que podemos ofrecerte en estas fiestas es que intentes variar lo mínimo posible tu rutina pero sabemos que hay que tomarlo con calma a pesar de que luego llegue la mala conciencia. Los triatletas no somos de piedra.  

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