La meta está cerca

Muchas deportistas han sido capaces de recuperar un derecho que les había sido arrebatado y que, a pesar de sus muchos méritos, no conseguían alcanzar. 

0
634

Han sido muchas las noticias y reportajes que han acompañado este 8 de marzo al #DíaInternacionaldelaMujer. A las reivindicaciones que tanto mujeres como hombres lanzan en busca de la igualdad y una mayor visibilidad en todos los ámbitos de la sociedad se suman también experiencias y testimonios que, desgraciadamente, viven las féminas hoy día.

La lucha no solo radica en los puestos de trabajo y en el tratamiento que la sociedad paternalista hace de madres, esposas, hermanas e hijas sino también se encuentra vigente en el deporte. Atletas, ciclistas, nadadoras o gimnastas han visto convertida su pasión en un hobbie debido a las piedras que se han encontrado en el camino.

Las Pitas Cycling Girls, primer grupo ciclista femenino de la provincia de Almería. | TRI-Sport/Foto-Deporte

La atleta Kathrine Switzer, que después se convertiría en un icono de la lucha feminista, vio truncado su sueño cuando un comisario intentó que no acabara el Maratón de Boston en 1967. En España también son conocidas muchas atletas por sus éxitos, inéditos en sus respectivas disciplinas y tras años de trabajo vieron conquistadas en los Juegos Olímpicos de Londres de 2012. Líli Álvarez, Carmen Valero, María Paz Corominas o Miriam Blasco, entre otras, son algunas de estas heroínas, capaces de recuperar un derecho que les había sido arrebatado y que a pesar de sus muchos méritos no conseguían alcanzar. 

Con el fin de la dictadura, fueron muchas las deportistas que saltaron a los terrenos de juego, a las canchas, a las pistas o a las piscinas haciéndose visibles.  Aunque aún quedaba mucho por hacer entre 1975 y 1985 el número de mujeres que practicaban algún tipo de deporte en España pasó del 22 al 34%.

La muestra de que las deportistas aún no han alcanzado la igualdad total se pone de manifiesto a través de un sencillo ejercicio. Preguntad por el nombre de cinco deportistas femeninas en España, en el mundo o, incluso, en la provincia en la que resides. Hazlo tú mismo/a o con las personas que tienes alrededor. Intenta acotarlo a un deporte concreto o a unos años determinados. La cosa se complica. Cinco nombres que no se recuerdan pero que sí existen. Existen, incluso, mucho más de cinco, existen cientos, miles, a los que la sociedad no quiere ver. A las que les han obligado a ser invisibles.

Aunque el Consejo Superior de Deportes y numerosas federaciones han puesto en marcha programas como ‘Mujer y Deporte’, esto solo ha servido para recorrer un parte de la carrera, sin embargo, aún queda mucho por hacer. Las líneas de trabajo están delimitadas y no solo pasan por la mayor participación femenina en el deporte sino por la presencia de más féminas en los órganos superiores deportivos sino también en el ámbito técnico. 

En este sentido, de entre todas las Federaciones deportivas olímpicas que hay en España, 28 en total, tan solo hay dos mujeres directivas. En 2009 la atleta sudafricana Caster Semenya tuvo someterse a una serie de pruebas tras ganar el oro en los Mundiales de Berlín debido al alto nivel de testosterona que tenía. Querían comprobar si era una mujer. La escasez de categorías femeninas en las pruebas, la falta de información y formación para ellas o, incluso, la cosificación de la mujer son solo algunos de los retos que quedan pendientes.

A pesar de que se han andado algunos pasos aún queda mucho por hacer. La meta está cerca. Las deportistas han hecho subidas y bajadas duras. Demasiado, quizá. No queda nada. La erradicación de la desigualdad y la justicia en el deporte llegarán más pronto que tarde.

 

 

- Publicidad -

Dejar respuesta

Escriba su comentario
Indtroduzca su nombre