Francisco Martín vive en La Gangosa (Vícar), trabaja en una ferretería y jugaba a fútbol en la liga municipal vicaria. Un día, una lesión le hizo dejar la pelota y fue ahí cuando descubrió su amor por la montaña. Esa pasión se unió a la que siente también por las carreras solidarias y de ahí nació el Reto Uno Entre Cien Mil con el que durante todo este año 2019 está superando 100.000 metros positivos en pruebas de ultra trail y entrenamientos. De momento, ya lleva más de 31.500.

“Siempre me ha gustado aportar un poco de esa ayuda que necesitan tantas asociaciones”, explica Francisco, integrante del Muebles Mesa El Ejido, club que fue “el primer equipo en donar parte de las inscripciones del grupo a la Fundación Uno Entre Cien Mil. Estamos vinculados a esta fundación, hablé con ellos y vieron bien la idea. En el reto, el Uno soy yo y los Cien Mil son los 100.000 metros positivos que dijimos de hacer en 2019. Ese reto puede ser más o menos difícil de conseguir, pero lo que es más difícil es dar visibilidad a la Fundación”, comenta.

Fue en el pasado otoño cuando nació la idea, “cuando supimos que la mitad de lo recaudado en la prueba que organiza nuestro club, Del Mar al Cielo del Poniente, iba a ir a esta Fundación y la otra mitad a otra. Yo me siento identificado con la Fundación Uno Entre Cien Mil por lo que hace”, becar estudios para leucemia infantil. “Cada año ven qué estudios hay avanzados en este campo y el que más posibilidades tenga de ser efectivo es a donde donan el dinero para que el proyecto, que no tiene ayudas estatales, siga adelante”.

Más que la recaudación en sí, el objetivo es el de dar a conocer a esta Fundación, para lo que incluso Francisco ha rapado su cabeza. “Hemos hecho camisetas solidarias y también se pueden hacer donaciones en la plataforma online ‘Mi grano de arena’. Por ahora, Francisco ha entregado más de 200 camisetas (tienen un precio de 10 euros de los cuales 3 van a la Fundación y se pueden pedir por redes sociales o en Warriors Sport Bikers en El Ejido) y la recaudación total entre estas, colaboradores externos y la plataforma se acerca ya a los 800 euros.

Francisco Martín, protagonista del Reto Uno Entre Cien Mil. | Tito Sánchez Núñez/TRI-Sport

Su reto ha llamado además la atención de pruebas de distintos lugares de la geografía nacional. Así, el atleta almeriense ha sido invitado por el Open MTB de Castril, en la provincia de Granada, y si bien la prueba de ciclismo no cuenta para el reto (tiene que ser todo a pie) sí que va a colaborar donando dos euros de cada inscripción a la Fundación.

Francisco se puso en manos del preparador físico ejidense Lorenzo Palmero para marcar las pautas y “hacer las cosas con la cabeza para caer en las mínimas lesiones posibles”. Para completar el reto tiene que hacer 100.000 metros positivos que se dividen en aproximadamente 8.200 al mes. Hasta ahora, ha completado ultras en El Ejido (Del Mar al Cielo de Poniente), el Valle del Almanzora y recientemente en el Trail de Héroes contra Duchenne.

Por delante tiene más en Jamilena (Jaén), un entrenamiento entre Granada y el Balcón de Europa en Nerja (Málaga), La Vara Trail en Caravaca de la Cruz (Murcia) y se irá a los cien kilómetros en los 101 de Ronda, la Ultra Bosques del Sur, Sierra Nevada y La Desértica. También está pendiente de confirmar su presencia en la Ultra Maratón Costa de Almería, así como en otras carreras de montaña como la Media Maratón de Calar Alto, la Alpina Sierra de Gádor-Dalías u otra más en Loja (Granada).

Al final de la temporada, “si todo va bien y responden las piernas”, añadirá a todo ello un “reto sobre reto”, hacer en un fin de semana los 8.848 metros del Everest en la Sierra de Gádor, con tres o cuatro rutas alternativas para sumar ese desnivel.

Principalmente, corre en ultras para las que emplea, en distancias de 75 a 85 kilómetros, de ocho a diez horas, aunque en alguna ocasión alguna pájara le ha llevado a emplear 20 horas. En la Ultra de Sierra Nevada de hace un año, en la que “se sale de noche y hay un desnivel de más de 6.000 metros”, tuvo una cuando apenas habían transcurrido 15 kilómetros. Quedaban 85 por delante, pero pudo recuperarse y continuar. “La mentalidad del Ultra es tranquilizarse, pensar e intentar seguir. Si puedes bien, y si no te paras”, explica. Mientras toca madera, añade que lo ha pasado “mejor o peor”, pero hasta hoy ha “terminado todas las carreras”.

Su objetivo es superar 100.000 metros positivos durante todo el año. | Tito Sánchez Núñez/TRI-Sport

Desde La Gangosa, el sitio más cercano para entrenar lo tiene en las antenas de Aguadulce, pero cuando tiene algo más de tiempo acude a la Sierra de Gádor y desde Celín emprende diversas rutas que le llevan a la Covacha, Nuevo Mundo o Fuente Alta, acompañado por compañeros del Muebles Mesa El Ejido, del que forma parte desde hace dos años. Antes, corrió con el Paunic Team y con el Bicha Trail de Granada, primer club con el que se federó en montaña.

Por delante, Francisco tiene un reto que afronta “con mucha ilusión y ganas”, que “mentalmente ayuda muchísimo” pero que “económicamente pasa factura”, al ser muchos los viajes y hoteles, a lo que hay que sumar los horarios de salida del trabajo. Pero no cesará en su empeño de seguir subiendo metros hasta rozar en algunos casos las estrellas para seguir dando luz con estas a la leucemia infantil.

Imagen principal: Tito Sánchez Núñez/TRI-Sport

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