Los Filabres es la zona con más posibilidades y variedad para disfrutar del ciclismo en Almería y tiene una buena cantidad de recovecos por visitar en su cara hacia el Almanzora. Desde las dos vertientes se puede empezar en llano para acabar arriba. Se puede hacer desde la Comarca de Nacimiento o desde el Valle del Almanzora. Pero también se puede empezar en alto para acabar más alto aún.

En esta ocasión hablaré de uno de los recorridos que más me apasionan. Y, además, creo que a pesar de que tiene una dificultad media, la escasez de kilómetros, en torno a unos 70, hacen que esta etapa esté al alcance de la mayoría de lo cicloturistas.

El recorrido se inicia en Oria y acaba en Laroya. Tiene un desnivel acumulado de 1.400 metros, una distancia ascendente de 28 kilómetros y descendente de 34, por lo que se puede disfrutar tranquilamente de la montaña y el paisaje sin estar fundido encima de la bicicleta, pues no hay rampas excesivamente duras: la mayoría de la subida es relativamente tendida.

Se parte de la A-399 en dirección a la vecina localidad de Partaloa, con su rambla del Arquillo, donde, antes de llegar al pueblo, veremos enormes bloques de piedra, a la orilla de la carretera, que dan testimonio de desplomes naturales.

Albanchez se nos queda a orillas de nuestro camino hacia Líjar, localidad ésta que saltó a la actualidad por la curiosa declaración de guerra contra Francia, el 14 de octubre de 1883, como desagravio al trato que recibió el rey Alfonso XII en su paso por la capital parisina, de regreso a España. Hasta después de haber pasado un siglo no se firmó el tratado de paz.

La presencia de las primeras canteras de mármol nos llevará desde Líjar hasta Chercos, donde las «piedras labrás» dan indicios del primer vestigio humano de esta zona. Paisaje de lo más variado, a continuación hay que atravesar el laberinto de canteras de mármol que dan la bienvenida a Macael. Desmonte tras desmonte.

Y ya por por la AL-6104 y se llega, en pocos kilómetros de subida, tendida aunque con algún repecho que a estas alturas ya te hacho daño en los músculos, a la cercana y tranquila localidad de Laroya, célebre por su iglesia de estilo mudéjar, colofón de nuestra etapa.

Para entonces, habrás recorrido una etapa de casi 70 kilómetros, de difultad media y con dos zonas de ascenso, especialmente en el último tramo el esfuezo tendrá que ser algo más considerable.

Imagen: CDC El Valle

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