Hoy en la Comunidad Vidasana hablamos del nivel de las carreras, y es que hace unos días hemos venido de la carrera de la Transgrancanaria, una prueba que cruza toda la isla de Gran Canaria de norte a sur, saliendo de la playa de Las Canteras y llegando hasta Maspalomas, cruzando toda la isla por su interior y acumulando casi 7.000 metros positivos en los más de 128 kilómetros de su modalidad reina.

Esta prueba pertenece a la Spain Ultra Cup, un circuito nacional de carreras donde entran varias de las pruebas más prestigiosas de España. Paralela a esta se celebraba también una semana antes el Maratón de Sevilla, una carrera que acoge a más de 13.000 personas. Como esta, Valencia, Madrid, Segovia o Barcelona son ciudades que reúnen a muchos corredores populares que van a disfrutar de estas grandes pruebas.

Como podéis ver, tanto en asfalto como en montaña tenemos pruebas de gran importancia repartidas por todo el territorio, y si nos vamos a la línea de montaña Ronda o Ceuta, o las carreras de los circuitos provinciales de montaña de las diferentes ciudades de nuestra geografía también reúnen cada fin de semana a una gran cantidad de corredores.

Para todas ellas hay factores que escapan a nuestro entrenamiento y a la preparación de los días previos. Si ponemos el ejemplo de la carrera de la Transgrancanaria, que ha tenido casi 900 participantes en su prueba de 128 kilómetros, podremos ver que ha sufrido 247 abandonos, retiradas o personas que han entrado por encima de esas 30 horas que dejan de margen por diferentes causas, y es ahí donde se puede apreciar perfectamente el nivel de una carrera.

En las maratones más importantes de España también se ven números similares donde más de un 30% de los corredores no consigue los objetivos marcados o establecidos por la organización. Buena cantidad de estos corredores populares, que en muchísimas ocasiones se miden con su cronómetro o compañero de entrenamiento, no ha hecho un entrenamiento previo eficaz, y es ahí donde comienza el calvario para muchos corredores el día de la prueba.

Pero no nos salgamos del tema. Lo que intento explicar es el nivel que tenemos en las carreras actuales y cómo saber si una prueba tiene realmente un nivel alto, medio o bajo.

Cómo saber el nivel de una carrera

Para esto vamos a ofreceros tres maneras sencillas de medición en base a los inscritos, los tiempos de corte y las clasificaciones, y de forma externa podríamos también hablar de la importancia de la prueba en cuestión. Nunca será igual el nivel en un circuito provincial de ciudad que en un circuito autonómico o nacional. Y es ahí donde quiero profundizar un poco más hablando de trail y carreras de montaña, que es la modalidad en la que más participo, pero igual que esta podríamos hablar de cualquier otra, asfalto, ciclismo, duatlones, triatlones… todas se rigen por los mismos términos.

Hace unos días he participado en una prueba donde entre 900 personas que salieron solo llegaron a meta por debajo de las 30 horas que marcaba la organización 524 personas. Hubo 170 que no pasaron el tiempo de corte y unos 247 abandonos, retirados o descalificados por diferentes causas.

De estas, 99 personas bajaron de las 20 horas, que ya es un nivel alto en un ultra como es la Transgrancanaria. El top 10 bajó de las 15 horas y el top 3 bajó de las 14 horas. Esto es solo un ejemplo, lo podríamos comparar con un Medio Maratón de Almería, donde el Top 10 estaría por debajo de 1 hora y 12 o 15 minutos, y en Madrid o Valencia podría estar entorno a 1 hora y 5 minutos, por poner un ejemplo.

En el tema de montaña, con las diferentes competencias de las federaciones, la ITRA (Asociación Internacional de Trail Running) y otros organismos, hay casi más circuitos que profesionales y es por este motivo que se vuelve una tarea casi imposible poder establecer quién es un auténtico campeón de España, de Europa o del Mundo. Pero si nos vamos al nivel popular que es el que nos interesa, la cosa sigue siendo algo compleja en este aspecto ya que hoy día es muy difícil poder dedicarse por completo a una disciplina deportiva como esta y si a esto le añadimos la dureza y sacrificio que conlleva lidiar con un calendario tan abarrotado de eventos la tarea se vuelve todavía peor.

Hay cantidad de corredores que por ganar cuatro trofeos ya creen que son buenos o de un nivel alto, y mis más sinceras disculpas si alguno se ofende con estos comentarios pero el nivel no lo establece un corredor, lo marca la cantidad de corredores de similares características que hay en una misma línea de salida.

Uno puede llegar a una carrera de montaña de un circuito provincial de unos 26 o 28 kilómetros y unos 2.000 metros positivos y un año el top 3 bajar de las 3 horas. Y otro año con las mismas condiciones, ser circuito nacional en lugar de provincial y un top 30 bajar de las 3 horas. ¿En qué situación coloca esto a los corredores de ambas ediciones? ¿Acaso su nivel ha bajado?

Lo cierto es que determinar el nivel de las carreras en general es siempre una tarea muy compleja. Por eso debemos de ser consecuentes con las tres formas de medición que hemos comentado antes. La realidad es que, bajo mi punto de vista, mientras no se sigan unos criterios claros de progresión y compromiso con el entrenamiento y dedicación a una disciplina deportiva el nivel de las carreras a las que más suelo ir por mi ciudad y alrededores casi siempre es bajo. “Soy un cascarria’’, como dice un amigo mío que es el “rey de las palizas” en el sureste de España.

Y para cerrar este articulillo, ¡que es solo la primera parte!, os diré lo siguiente: esto no es ni bueno ni malo. Es simplemente una forma de medición, puede que sea porque vivimos en una tierra preciosa con un clima espectacular que nos brinda la oportunidad de hacer muchísimos deportes y estos los disfrutamos sin ningún interés competitivo hacia otros, solo por la satisfacción de nosotros mismos.

Repito, no importa el nivel en el que estás, lo realmente importante es el tipo de persona que eres, y lo que el deporte te aporta, lo que con él consigues y la forma de ser que tienes. Todo lo demás es solo una medida sujeta a la sociedad y mundo en el que vivimos que se esfuerza por etiquetarnos y encasillarnos en algún lugar.

Imagen: Ian Corless

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